domingo, 7 de septiembre de 2014
miércoles, 15 de enero de 2014
NUTRICIÓN Y DIETÉTICA INFANTIL I
INTRODUCCIÓN
Bienvenidos a este curso de Nutrición y Neuronutrientes en la carrera técnica
de:
“Asistente Educativo y Puericultura”
Es un placer trabajar en este tercer semestre
con estudiantes tan especiales, quiero compartir con ustedes estas palabras que encontré en el sitio "amarse a uno mismo"
Al estar dedicados al cuidado de los infantes, de forma
automática adquirimos una gran responsabilidad por lo que requerimos desarrollan
valores como el amor, la paz, la tranquilidad, la armonía del grupo, la
seguridad. Esto hace que el lugar de
trabajo, se convierta en un refugio para los pequeños que desde el momento en
que se encuentran a nuestro cargo, es porque requieren la atención que en ese
momento sus padres no pueden cubrir.
Casi toda nuestra programación, tanto negativa como
positiva, es algo que aceptamos en la época en que teníamos tres años. A partir de entonces, nuestras experiencias
se basan en lo que en aquel momento aceptábamos y creíamos de nosotros mismos y
de la vida. La forma en que nos trataban
cuando éramos muy pequeños es habitualmente la forma en que ahora nos tratamos.
Si es usted una de esas personas que se encolerizan consigo
misma porque son temerosas y pusilánimes, piense que tiene tres años. Si tuviera delante a un niño de tres años que
tuviera miedo, ¿Qué haría? ¿Se enfadaría con él, o le tendería los brazos y lo
consolaría hasta que se sintiera cómodo y seguro? Quizá los adultos que lo
rodeaban cuando usted era pequeño no hayan sabido como consolarlo
entonces. Ahora usted es el adulto en su
vida, y si no sabe consolar a la criatura que lleva dentro, realmente es algo
muy triste.
Lo que se hizo en el pasado está hecho, lo pasado,
pasado. Pero este momento es el
presente, y ahora usted tiene la oportunidad de tratarse como desea que lo
traten. Un niño asustado necesita que lo
consuelen, no que lo reprendan. Si usted
se reprende, se asustara más, y no encontrara a quien volverse. Cuando el niño de dentro se siente inseguro,
crea muchísimos problemas.
¿Recuerda como se sentía cuando lo humillaban de pequeño?
Pues de la misma manera se siente ahora ese niño que lleva dentro.
Sea bondadoso consigo mismo.
Empiece a amarse y a demostrarse aprobación. Es todo lo que necesita para expresar al
máximo sus potencialidades.
Compartimos lo que tenemos en nuestro interior, no podemos
profesar amor y cuidados a nadie si no somos capaces de amarnos y cuidarnos a
nosotros mismos. Amarse a uno mismo no
tiene nada que ver con sentimentalismos ni cursilerías. Se trata de un asunto bastante más
serio. Al hablar de amor, nos referimos
a los pensamientos, palabras, actitudes y comportamientos que nos profesamos a
nosotros mismos. Así, amarnos es
sinónimo de escucharnos, atendernos, aceptarnos, respetarnos, valorarnos y, en
definitiva, ser amables con nosotros en cada momento y frente a cualquier
situación.
El primer paso para amarnos consiste en conocernos,
comprendiendo como funcionamos para diferenciar lo que deseamos de lo que
verdaderamente necesitamos para ser felices.
Y aunque en un primer momento lo parezca, este proceso de
autoconocimiento no es un fin en sí mismo. Es el medio que nos permite adueñarnos
de nuestra mente, superando a través de la aceptación y el amor nuestros
miedos, complejos y frustraciones.
Si no aprendemos a ser felices de forma autónoma e
independiente, es imposible que podamos ser cómplices de la felicidad de las
personas que nos rodean. No en vano, al
vivir dominados por nuestras carencias, nos relacionamos desde la carestía,
pendientes de que los demás nos den eso que no hemos sabido darnos. Por el contrario, al conectar con nuestra
fuente interna de bienestar y dicha, entramos en la vida de los demás desde la
abundancia, ofreciéndoles lo mejor de nosotros sin necesitar ni esperar nada a
cambio.
Cuando tomamos el compromiso de amarnos, lo que en verdad
estamos asumiendo es la responsabilidad de crear en nuestro interior los
resultados de bienestar que antes solíamos delegar en factores externos. Y esto pasa por cuidar nuestro cuerpo y
nuestra alimentación. También por
encontrar un sano equilibrio entre la actividad, el descanso y la relajación. E incluso por elegir con quien nos
relacionamos y a que nos dedicamos profesionalmente. El síntoma más evidente de que estamos
cultivando el amor hacia nosotros mismos es un aumento notable de nuestra
energía vital, lo que mejora nuestra salud física y emocional.
Además, al llevar un estilo de vida coherente y equilibrada
podemos enfrentarnos al mayor reto de todos: recuperar el control sobre
nuestra mente. Solo así podemos
nutrir y reforzar nuestra autoestima. Y
esto pasa por dejar de perturbarnos por no alcanzar el ideal de la persona que
debiéramos ser, al tiempo que comenzamos a aceptarnos y amarnos por la persona
que somos.
Al adueñarnos de nuestros pensamientos nos convertimos en
los creadores de nuestra experiencia interior.
Es decir, de nuestras emociones, sentimientos y estados de ánimo. Y al adueñarnos de nuestra experiencia
interior nos convertimos en los amos de nuestro destino. Se sabe que nos amamos cuando ningún
comentario, hecho o situación provoca que reaccionemos mecánica e
instintivamente. Metafóricamente, a esta
“libertad psicológica” también se la denomina “el poder de la divinidad”.
Es hoy cuando debemos iniciar los cambios los cuales
requerirán de nuestro esfuerzo y persistencia, identifiquemos pues, de forma
personal, cuáles son nuestras habilidades, valores, y puntos fuertes, así como
también los puntos que consideramos que debemos reforzar con el fin de refinar
nuestra persona.
“El ser una mujer justa es algo glorioso a
cualquier edad; el ser una mujer justa durante… esta época… es en verdad un
llamamiento noble y especial. La
fortaleza e influencia actual de una mujer justa puede tener un valor muy
superior al que tendría en tiempos más pacíficos. Ella fue puesta aquí para ayudar a
enriquecer, proteger y salvaguardar el hogar, que es sin lugar a dudas, la
institución básica y más noble de la sociedad”.
Spencer W. Kimball
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
